jueves, 13 de noviembre de 2008

¡¡El blog cumple un mes!! (Faltan 171 días)



Pues sí, ya hace un mes que inauguré este pequeño rincón barribarteño en el ciberespacio. Una vez más, y por siempre, gracias a todos, por vuestro apoyo, por vuestras visitas, por vuestros comentarios... Gracias, mil y una veces.

Para celebrar este primer mes, subo un pequeño regalo que me hizo Antonio Arcos, desde la Dirección del blog no oficial de Nuestra Morenita. ¿Qué más decir? Creo que todas esas manos alzadas al viento y hacia su cara divina y con esas tres palabras que salen casi sin pensarlo de lo más profundo del alma, ya no hace falta nada más: "Guapa, guapa... y guapa!!!".

¡¡VIVA LA VIRGEN DE LA CABEZA!! ¡¡VIVA LA MORENITA!!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Compañero del alma...



Miguel Ángel Borrego Cobos (foto central) es un ruteño de pro que, con menos de 20 años, se ha embarcado en la gran aventura y desafío que supone asumir la presidencia de una cofradía ruteña. En este caso, sus queridos titulares son Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y María Santísima de la Estrella (foto de la derechaa). Sé de sobra la gran ilusión que le ha empujado a asumir este reto. Desde aquí, te doy mi más sincera enhorabuena por tu elección y te mando todo mi apoyo y mi cariño, pues aunque será una tarea difícil, también marcará tu vida para siempre y sé que la disfrutarás al máximo, haciéndolo lo mejor posible.

Por otro lado, Miguel Ángel será, el próximo año 2009, el Exaltador de Jesús de la Humildad y la Soledad de Nuestra Señora (foto de la izquierda), siendo, sin duda alguna, el más joven de todos cuantos han subido a un atril ruteño para ensalzar y meditar a unos sagrados titulares. También para este importante hito vital te deseo lo mejor, Miguel Ángel, sabes que si puedo estaré ese día escuchándote y apoyándote, porque sé más que de sobra cuan importante es un hecho de este tipo en la vida de cualquier persona, y más aún si cabe, de alguien como tú, que vives de forma tan profunda todas las tradiciones de nuestro pueblo.

En ambas cosas, somos COMPAÑEROS. También yo me he embarcado en la junta de gobierno de una hermandad, pero en este caso, en Sevilla, en esa Sevilla que cada día es más nuestra o nosotros más suyos (él también realiza sus estudios universitarios en la capital hispalense, al igual que yo lo hice en su día)

No podré olvidar aquella calurosa noche del verano de 2008 en la que, a través de internet, nervioso e ilusionado, me preguntaba si me podía contar un secreto. Por supuesto, le mostré mi confianza, y abrió su alma de par en par para comunicarme que le habían propuesto ser Exaltador del Abuelito. ¡¡Qué maravilla y qué acierto ha tenido la cofradía!! En esos momentos, yo ya sabía que a mí también me habían propuesto ser la Pregonera de la Virgen de la Cabeza, pero aún no estaba ratificada por la junta de gobierno. Entonces, le propuse un Pacto de silencio entre dama y caballero, y le confesé que, si Dios quería, yo sería la Pregonera el mismo año en el que él sería Exaltador. Desde ese momento, nuestros ojos tienen un brillo especial, y compartimos habitualmente nerviosismo, ilusiones y proyectos para un año que, sin duda alguna, hará historia y marcará para siempre nuestras vidas. Gracias por hacerme tan partícipe de tus anhelos y por tu gran apoyo mostrado.

Te deseo lo mejor desde estas líneas, aunque de sobra sé, que tu Exaltación será maravillosa, entrañable, sentida y muy, muy ruteña. ENHORABUENA.

martes, 4 de noviembre de 2008

A mis musas

En este triste mes que comenzó hace unos días, quiero tener un recuerdo especial para las que, sin duda alguna, serán dos de las musas más importantes que me ayudarán a escribir lo mejor posible este Pregón que me llena de alegría y me colma de felicidad.

Ellas son mis abuelas, Pepita y María. Las dos se han ido de este mundo en un corto y a la vez largo intervalo de tiempo: tres meses y medio.

Dos mujeres de bandera, que han vivido tiempos y circunstancias difíciles pero que han sabido ser felices a su manera. Han querido con locura a todos los que, sin remedio alguno, también las hemos querido de igual forma. Madres comprometidas, esposas entregadas, hermanas casi amigas y amigas casi hermanas, alegría de la vecindad, sacrificio, esfuerzo, suplicio, entrega y amor, AMOR con mayúsculas, siempre aferradas fuertemente a la Cruz y rogando para que María Santísima no les dejara, ni a ellas ni a nosotros, nunca fuera de la protección de su manto. Y yo tengo la inmensa suerte de ser sangre de sus sangres... ¡¡Qué cosa tan grande!!

Sé que habrían disfrutado muchísimo pudiendo presenciar y vivir junto a mí y el resto de mis familias este hecho que marcará un hito en mi vida, pero Dios no lo quiso así, y seguro que sus motivos tendrá. Las recuerdo cada día y las imagino hablando de mí, mostrándose orgullosas de todos sus nietos, por igual. Porque para ellas, como es lógico, éramos (somos) los mejores.

No quiero hacer del Pregón un texto lacrimógeno, y mucho menos personalizado infinitamente, es por eso por lo que a ellas dedico esta entrada. Porque aunque impregnarán todas y cada una de mis palabras, posiblemente, ninguna de las letras que utilice se unirán para formar sus nombres de forma directa en ese bendito atril al que subiré, Dios mediante, el próximo 3 de mayo.

Abuelas, gracias por haberme dejado ese legado tan importante del que ahora trato de recoger el testigo y del que intentaré dejar una muestra fidedigna, tal y como vosotros hicisteis con aquellas otras mujeres de bandera que os precedieron.

Un ramo de besos para cada una.